No hay ateistas en las trincheras, de acuerdo a un viejo pero dudoso refran, y hay por lo menos un poco de evidencia anecdotica a favor de el en los notorios casos de ateistas famosos que han salido de roces con la muerte anunciandole al mundo que han cambiado de parecer. El filosofo ingles Sir A. J. Ayer, fallecido en 1989, es un ejemplo relativamente reciente. He aqui otra anecdota para sopesar.
Hace dos semanas, fui apresurado en ambulancia a un hospital donde se determino por tomografia axial computarizada que tenía una “diseccion en la aorta”—el recubrimiento del principal conducto de salida del corazon se habia roto, creando una pipa de dos canales donde solo debia haber uno. Afortunadamente para mi, el hecho de que hace siete años me habia sido realizada una derivacion aortocoronaria1 probablemente salvo mi vida, pues la maraña de tejido cicatrizante que habia crecido como hiedra alrededor de mi corazon en el interin reforzo la aorta, previniendo un derrame catastrofico desde este desgarre en la aorta misma. Despues de una cirugia de nueve horas, en la que mi corazon fue detenido completamente y mi cuerpo y mi cerebro fueron enfriados a alrededor de 7 grados para prevenir daño cerebral por falta de oxigeno hasta que lograran que la maquina corazon-pulmon empezara a bombear, soy el orgulloso poseedor de una aorta y un arco aortico nuevos hechos de tubos de resistente fibra Dacron cosidos y moldeados por mi cirujano durante la operacion misma y sujetos a mi corazon por una valvula de fibra de carbon que hace un reconfortante chasquido cada vez que late mi corazon.
Entrando ya a un periodo mas tranquilo de recuperacion, tengo mucho en que pensar—en la sobrecogedora experiencia misma y aun mas en el torrente de mensajes de apoyo que he recibido desde que corrio la voz de mi mas reciente aventura. Mis amigos estaban ansiosos de saber si habia tenido una experiencia cercana a la muerte, y de ser asi, que efecto habia tenido en mi ateismo largamente publico. Habia tenido una epifania? Iba yo a seguir los pasos de Ayer (que recupero su aplomo e insistio unos dias mas tarde: “lo que debi haber dicho es que mis experiencias han debilitado, no mi creencia de que no hay vida despues de la muerte, sino mi actitud inflexible hacia esa creencia”), o permanecia mi ateismo intacto?
Si, tuve una epifania. Vi con mas claridad que nunca antes en mi vida que cuando digo “Gracias al bien!” esto no es meramente un eufemismo para “Gracias a Dios!” (Nosotros ateistas no creemos que haya un Dios a quien agradecer.) sino que realmente quiero decir gracias al bien! Hay mucho bien en el mundo, y mas bien con cada dia que pasa, y esta fantastica tela de excelencia creada por la humanidad es genuinamente responsable por el hecho de que este hoy con vida. Es un digno recipiente de la gratitud que hoy siento, y quiero celebrar ese hecho aqui y ahora.
A quien, pues, le debo una deuda de gratitud? Al cardiologo que me ha mantenido vivo y latiendo por años, y que agil pero confidentemente rechazo el diagnostico original de que no tenia nada peor que una neumonia. A los cirujanos, neurologos, anestesiologos, y al perfusionista que mantuvo mis sistemas andando por muchas horas bajo circunstancias desalentadoras. A la docena o algo asi de asistentes medicos, y a enfermeras y terapistas fisicos y tecnicos en rayos X y un pequeño ejercito de flebotomistas tan habiles que apenas te das cuenta que estan sacandote sangre, y a la gente que trajo las comidas, mantuvo mi cuarto limpio, lavo las montañas de ropa sucia generadas por un caso tan desordenado, me transporto en silla de ruedas a los rayos X, y asi en adelante. Esta gente vino de Uganda, Kenia, Liberia, Haiti, Filipinas, Croacia, Rusia, China, Corea, India—y Estados Unidos, por supuesto—y jamas he visto respeto mutuo mas impresionante que cuando se ayudaban entre ellos y verificaban el trabajo del otro. Pero a pesar de todo el trabajo en equipo, esta cuadrilla local no podria haber hecho su trabajo si no fuese por el inmenso trasfondo de contribuciones de muchos otros. Recuerdo con gratitud a mi fallecido amigo y colega de la Universidad de Tufts, el fisico Allan Cormack, que compartio el premio Nobel por su invencion del escaner para la tomografia axial computarizada. Allan—has salvado postumamente otra vida mas, pero quien lleva la cuenta? El mundo es mejor por el trabajo que hiciste. Gracias al bien. Y luego esta el sistema entero de la medicina, tanto la ciencia como la tecnologia, sin los cuales los mejor intencionados esfuerzos individuales serian practicamente inutiles. Asi que estoy agradecido a los consejos editoriales y de arbitraje, pasado y presente, de Science, Nature, Journal of the American Medical Association, Lancet, y todas las demas instituciones de ciencia y medicina que sin parar han seguido produciendo mejoras, detectando y corrigiendo errores.
Venero pues a la medicina moderna? Es la ciencia mi religion? No en lo absoluto; no hay ningun aspecto de la medicina moderna o de la ciencia que exentaria del mas riguroso escrutinio, y puedo identificar facilmente una gran cantidad de problemas serios que todavia necesitan ser resueltos. Eso es facil de hacer, por supuesto, pues los mundos de la medicina y la ciencia estan ya de lleno involucrados en las mas obsesivas, intensivas y humildes autoevaluaciones hasta ahora conocidas para las instituciones humanas, y regularmente hacen publicas el resultado de estos autoexamenes. Mas aun, esta incondicional critica racional, imperfecta como es, es el secreto del sorprendente exito de estas empresas humanas. Hay mejoras medibles cada dia. Si hubiese tenido mi aorta destrozada una decada atras, no hubiera habido ni un rezo por mi salvacion. Dificilmente es rutina hoy en dia, pero mis probabilidades de supervivencia no eran realmente tan malas (hoy en dia, aproximadamente el 33 por ciento de los pacientes con diseccion cardiaca muere en las primeras veinticuatro horas sin tratamiento a partir de la diseccion, y las probabilidades empeoran con cada hora a partir de entonces).
Una cosa en particular me sorprendio cuando compare el mundo medico del cual mi vida ahora dependia con las instituciones religiosas que he estado estudianto tan intensamente en los años recientes. Uno de los temas mas dulces, que mas sirven de apoyo, que se pueden encontrar en cualquier religion (hasta donde yo se) es la idea de que lo que realmente importa es lo que esta en tu corazon: si tienes buenas intenciones, y estas tratando de hacer lo que (Dios dice) es correcto, eso es lo mas que se puede pedir. No es asi con la medicina! Si estas mal—especialmente si deberias haber sabido mejor—tus buenas intenciones sirven de casi nada. Y mientras que dar saltos de fe sin mayor escrutinio de las propias opciones es frecuentemente celebrado por las religiones, es considerado un gran pecado por la medicina. Un doctor cuya devota fe en sus revelaciones personales sobre como tratar un aneurismo aortico lo condujo a hacer pruebas no verificadas en pacientes humanos seria severamente reprendido si no es que expulsado totalmente de la medicina. Hay excepciones, por supuesto. Unos cuantos pioneros aventureros y dispuestos a tomar riesgos son tolerados y (si prueban estar en lo correcto) eventualmente honorados, pero pueden existir solamente como excepciones raras al ideal del investigador metodico que escrupulosamente descarta teorias alternativas antes de poner la suya en practica. La buenas intenciones y la inspiracion simplemente no son suficientes.
En otras palabras, mientras que quizas muchas religiones sirvan un proposito benefico al dejar que mucha gente se sienta a gusto con el nivel de moralidad que ellos mismos pueden obtener, ninguna religion sujeta a sus miembros a los altos estandares de responsabilidad moral con los que el mundo secular de la ciencia y la medicina se juzga a si mismo! Y no estoy solamente hablando de los estandares “en la cima”—en medio de los cirujanos y doctores que toman decisiones de vida o muerte cada dia. Estoy hablando de los estandares de escrupulosidad endosados tambien por los tecnicos de laboratorio y los que preparan las comidas. Esta tradicion pone su fe en la ilimitada aplicacion de la razon y la investigacion empirica, en checar y re-checar, en entrar en el habito de preguntarse “Y que si estoy mal?” Las invocaciones de fe o membresia jamas son toleradas. Imagina la recepcion que un cientifico recibiria si tratara de sugerir que otros no habian podido replicar sus resultados porque simplemente no compartian en la fe de la gente de su laboratorio! Y, para regresar a mi punto principal, es el bien de esta tradicion de razon e investigacion abierta al que agradezco estar vivo el dia de hoy.
Que, sin embargo, le digo a aquellos de mis amigos religiosos (y si, tengo bastantes amigos religiosos) que han tenido el coraje y la honestidad de decirme que han estado rezando por mi? Felizmente los perdono, pues hay pocas circunstancias mas frustrantes que no poder ayudar a un ser querido en una forma mas directa. Confieso lamentarme de no haber podido orar (sinceramente) por mis amigos y familia en tiempos de necesidad, asi que aprecio el impulso, por mas que claramente reconozco su futilidad. Traduzco los comentarios de mis amigos religiosos facilmente a una u otra version de lo que mis brights2 amigos me han estado diciendo: “He estado pensando en ti, y deseando con todo mi corazon [otro inefectivo pero irresistible capricho] que salgas con bien de todo esto.” El hecho de que mis queridos amigos hayan estado pensando en mi de esta forma, y se hayan tomado el esfuerzo de hacermelo saber, es en si mismo, sin ninguna necesidad de un suplemento sobrenatural, un tonico maravilloso. Estos mensajes de mi familia y amigos alrededor del mundo han reconfortado literalmente mi corazon y estoy agradecido por el gran estimulo en animos (hasta proporciones maniacas, me temo!) que han producido en mi. Pero no bromeo cuando digo que he tenido que perdonar a mis amigos que dicen que han estado rezando por mi. He resistido la tentacion de responder “Gracias, lo aprecio, pero tambien sacrificaste una cabra?” Con respecto a esto me siento de la misma forma que me sentiria si uno de ellos dijera “Acabo de pagarle a un medico brujo para que lanzara un hechizo a favor de tu salud.” Que ingenuo desperdicio de dinero que podria haber sido invertido en otros proyectos mas importantes! No esperes que este agradecido, o incluso indiferente. Aprecio, si, la afeccion y la generosidad de espiritu que te ha motivado, pero deseo que hubieses encontrado una forma mas razonable de expresarlos.
Pero no es esto desmedidamente duro? Seguramente no hace ningun daño al mundo si aquellos que pueden hacerlo honestamente recen por mi! No, no estoy nada seguro de eso. Por una parte, si realmente quisieran hacer algo util, podrian dedicar la energia y el tiempo de su rezo a un proyecto apremiante al que pudieran contribuir algo. Por otra parte, tenemos ahora razones bastante solidas (por ejemplo, el recientemente publicado estudio Benson en Harvard) para creer que el rezo intercesorio simplemente no funciona. Cualquiera cuya practica ignore esa investigacion esta sutilmente socavando el respeto al mismo bien al que estoy agradeciendo. Si insistes en mantener con vida al mito de la efectividad del rezo, nos debes al resto de nosotros una justificacion en vista de la evidencia. Aguardando tal justificacion, te disculpo por entregarte a tu tradicion; se cuan reconfortante puede ser la tradicion. Pero quisiera que reconozcas que lo que estas haciendo es moralmene problematico en el mejor de los casos. Si tan siquiera considerarias entablar una demanda por negligencia medica en contra del doctor que cometio un error al tratarte, o demandar a la compañia farmaceutica que no condujo todas las pruebas de control apropiadas antes de venderte la medicina que te lastimo, entonces debes de reconocer tu apreciacion tacita por los altos estandares de investigacion racional a los que el mundo medico se somete—y aun asi tu continuas consintiendo una practica por la cual no hay justificacion racional conocida en lo absoluto, e incluso te consideras estar haciendo una contribucion. (Trata de imaginar la indignacion si una compañia farmaceutica contestara tu demanda respondiendo alegremente “Pero rezamos fuerte y duro para el exito de nuestra medicina! Que mas puedes pedir?”)
Lo mejor de decir gracias al bien en vez de gracias a Dios es que realmente hay muchas formas de corresponder tu deuda al bien—decidiendose a crear mas de el, para beneficio de los que vendran. El bien viene en muchas formas, no solo en medicina o ciencia. Gracias al bien por la musica, de, digamos, Randy Newman, que no podria existir sin todos esos maravillosos pianos y estudios de grabacion, por no hablar de las contribuciones musicales de cada gran compositor desde Bach pasando por Wagner hasta Scott Joplin y los Beatles. Gracias al bien por el agua potable y fresca que sale de la llave, y por la comida en nuestra mesa. Gracias al bien por las elecciones justas y por el periodismo honesto. Si quieres expresar tu gratitud al bien, puedes plantar un arbol, o alimentar a un huerfano, o comprar libros para las colegialas del mundo Islamico, o contribuir en otras miles de formas al mejoramiento manifiesto de la vida en este planeta ahora y en el futuro cercano.
O puedes agradecerle a Dios—pero la misma idea de corresponderle a Dios es absurda. Que podria un omnisciente y omnipotente Ser (el Hombre Que lo Tiene Todo?) hacer con cualquier mezquino pago de ti? (Y ademas, de acuerdo con la tradicion cristiana Dios ha redimido ya la deuda por toda la eternidad, sacrificando su propio hijo. Trata de pagar ese prestamo!) Si, lo se, esos temas no deben ser entendidos literalmente; son simbolicos. Lo concedo, pero entonces la idea de que agradeciendole a Dios estas en realidad haciendo algo bueno debe entenderse tambien como solamente simbolica. Prefiero el bien real al simbolico.
A pesar de todo, disculpo a aquellos que rezan por mi. Los veo como aquellos cientificos tenaces que resisten la evidencia de teorias que no les gustan largo tiempo despues de que una concesion elegante hubiese sido la respuesta apropiada. Aplaudo su lealtad a su propia posicion—pero recuerden: la lealtad a la tradicion no es suficiente. Debes de seguir preguntandote siempre: Y que si estoy mal? En el largo plazo, pienso que se le puede pedir a la gente religiosa que viva bajo los mismos estandares morales de la gente secular en la ciencia y la medicina.